Delta Tecnic, la industria del plástico es esencial para muchos sectores. La digitalización ha sido fundamental para afrontar el contexto actual. Debido a la pandemia y a la necesidad de adaptarse a este nuevo entorno, el 80% de las empresas han acelerado sus planes de transformación digital. Los principales retos de la digitalización son la adaptación de los procesos al nuevo entorno (31%) y la inestabilidad de la demanda (26%). A corto y medio plazo, las empresas están centrando sus esfuerzos en los procesos de producción para ser más eficientes, fabricar sin errores y al mejor precio.
Delta Tecnic ha implementado un proceso de transformación digital interdepartamental en toda la empresa, que ha sido clave para adaptarse a las nuevas demandas de los clientes, mejorando el nivel de servicio y la competitividad.
Los primeros retos que se abordaron con la digitalización de la planta de producción fueron, en primer lugar, mejorar la visibilidad del WIP (trabajo en curso), monitorizando todo lo que ocurre en la planta en tiempo real. Además, se implementó una fábrica sin papel, mejorando la productividad y la eficiencia operativa al eliminar tareas sin valor añadido, con un claro compromiso con la sostenibilidad. Y en tercer lugar, una fábrica basada en datos, que aumenta la fiabilidad de los datos obtenidos y optimiza los informes de tiempo gracias a la captura fiable de datos.
Esta digitalización ha supuesto una mejora de la productividad, una reducción del consumo, mejoras en la trazabilidad, una mejora en todos los procesos de producción, calidad y gestión, y una reducción del tiempo de comercialización.
Así, con la implementación del sistema de información en tiempo real, Delta Tecnic puede analizar la situación en su conjunto y para cada caso, desde la planificación, el suministro, la producción y la calidad, hasta la I+D, la logística, el mantenimiento y el servicio comercial.
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Desde la producción y el control de calidad hasta la gestión del almacén
Mediante un sistema de control global personalizado, es posible calcular el consumo de materias primas; realizar validaciones de control de calidad; analizar la productividad de máquinas, líneas o puestos manuales; registrar los tiempos de preparación, producción, paradas, averías y mantenimiento; emitir pedidos; gestionar mermas y rechazos; medir los KPI más comunes (OEE, disponibilidad, eficiencia, calidad, etc.); procesar documentación, procedimientos o instrucciones.
Además, también es posible configurar planes de autocontrol de calidad, tanto por producto como por máquina, así como ajustar la periodicidad y los tipos de controles, incluyendo la generación automática de alarmas. Asimismo, se puede gestionar la trazabilidad de componentes, materias primas, lotes o productos semiacabados mediante la creación de etiquetas.
También cabe destacar el uso de software de gestión de almacenes para controlar el stock de materias primas y productos terminados. De esta forma, es posible gestionar digitalmente todo el ciclo de los procesos de negocio junto con el resto de las soluciones implementadas. El objetivo final es eliminar el papel en el lugar de trabajo de los operarios de almacén, en tiempo real, para reducir errores.
Para ello, las plataformas y los sistemas de software para visualizar y actuar sobre la información obtenida son tendencias que demuestran el estado actual de la industria del plástico. Ningún proceso de producción escapa al riguroso y estricto control de una empresa, que ahora tiene más capacidad que nunca para optimizar tiempos y lograr un mayor grado de previsión, generando ahorros y, por supuesto, mejorando la experiencia del cliente.
La innovación es sinónimo de resiliencia
Liderar cada contexto, apostar por la I+D+i y pensar en la mejora continua es lo que prepara a cualquier empresa del sector del plástico para el futuro. A lo largo de sus 40 años de actividad, Delta Tecnic se ha adaptado a todo tipo de circunstancias para seguir siendo una empresa de referencia en sectores industriales como el del plástico, tanto en España como en el resto de países donde ha incrementado su presencia.
Las empresas no son inmunes a todos estos retos, y casi todas están implementando programas de transformación digital y excelencia operativa. Convertir las reflexiones estratégicas en resultados requiere una transformación más profunda: proyectos piloto que den sus frutos, superación de barreras, visión intersectorial y cultura corporativa, entre otros elementos.

